Calentador de patio impermeable IPX4 Calentador infrarrojo de 400 W para uso interior y exterior
Calentador infrarrojo halógeno de escritorio
1. Características
Pequeños y portátiles: los calentadores infrarrojos halógenos de escritorio suelen tener un diseño pequeño, con un tamaño de 30-50 cm de alto y 20-30 cm de ancho, lo que es conveniente para colocar en espacios más pequeños como escritorios. También es ligero, normalmente de 1 a 3 kg, y fácil de mover. Se puede ajustar en cualquier momento según sea necesario, como pasar de un lado al otro del escritorio, o de la mesa de centro del salón a la mesita de noche del dormitorio.
Calentamiento preciso: su dirección de radiación de calor está relativamente concentrada y puede proporcionar calor local con precisión al usuario. Por ejemplo, cuando trabaja, estudia o se entretiene en su escritorio, puede disipar eficazmente el frío apuntando el calentador a sus manos, pies o la parte frontal de su cuerpo. Esta característica de calefacción precisa hace que también tenga ciertas ventajas en el ahorro de energía, ya que no necesita calentar toda la habitación como algunos equipos de calefacción grandes.
Calentamiento rápido: debido al uso de tecnología de calentamiento por infrarrojos halógeno, puede calentarse rápidamente en poco tiempo. En términos generales, puede sentir un calor evidente entre 1 y 3 minutos después de encenderlo. Esto se debe a que el efecto térmico de los rayos infrarrojos halógenos es muy alto y pueden convertir rápidamente la energía eléctrica en energía térmica e irradiarla.
2. Principio de funcionamiento
El calentador infrarrojo halógeno de escritorio genera calor principalmente a través del tubo halógeno. Hay un filamento de tungsteno dentro del tubo halógeno. Cuando la corriente pasa a través del filamento de tungsteno, éste se calienta y emite rayos infrarrojos. La presencia de elementos halógenos (como yodo y bromo) pueden recombinarse con el tungsteno sublimado y regresar al filamento de tungsteno, extendiendo la vida útil del filamento de tungsteno. Cuando los rayos infrarrojos emitidos irradian el cuerpo humano o la superficie de un objeto, son absorbidos y convertidos en energía térmica, logrando así el propósito de calentar.
